Sentir dolor en la parte delantera del pie, justo debajo de los dedos, es algo más común de lo que parece y suele empeorar al caminar, al estar de pie mucho tiempo o al usar calzado inadecuado. A esta molestia se la conoce como metatarsalgia, y puede sentirse como ardor, presión o la típica sensación de “pisar una piedra”. Las causas pueden variar: exceso de impacto, sobrepeso, calzado plano sin amortiguación, suelas muy rígidas, tacones que desplazan toda la carga hacia delante o una alteración biomecánica que hace que ciertos metatarsos soporten más presión. También puede coexistir con otras patologías, como neuroma de Morton o inflamaciones locales, por lo que es clave una buena valoración. El tratamiento suele ser muy agradecido cuando se enfoca bien: medidas de descarga, corrección del apoyo, recomendaciones de calzado y, en muchos casos, plantillas personalizadas con elementos específicos para repartir la presión y aliviar la zona dolorida. Lo importante es no normalizarlo: caminar con dolor cambia la forma de pisar, y eso puede desencadenar problemas en rodillas, caderas o espalda.